Usted está aquí

Sabemos que reducir azúcares de tus productos alimentarios puede ser un gran quebradero de cabeza.  Por un lado hay que mantener las características organolépticas propias de tu alimento (en los productos dulces, renunciar al azúcar puede suponer una tarea llena de contrariedades). Pero además hay que intentar que el producto sea más saludable, con lo que los edulcorantes no son la mejor solución.  Al final todo se reduce a mantener un equilibrio entre sabor y salud, algo que no es tan fácil de obtener sin que las ventas se resientan. 

Seguro que eres consciente de que en los últimos tiempos el interés de los consumidores por los productos saludables ha crecido bastante. Incluso es probable que muchos de tus clientes hayan reducido las compras de algunos de tus productos, simplemente porque llevan en su composición más azúcar de la cuenta. Esto es así porque los clientes cada vez demandan productos más naturales, aunque no quieren renunciar a ninguna de las características organolépticas habituales (textura, sabor…).

¿Sabías que las fibras vegetales son excelentes ingredientes tecnológicos? En este artículo te vamos a mostrar cómo es posible sustituir aditivos sintéticos —que estás utilizando para mejorar las propiedades de tus alimentos— por fibras naturales que harán las mismas funciones que hasta ahora conseguías con sustancias y aditivos con código E. Sigue leyendo si quieres saber de qué forma Fibrean va a resolver muchos de los problemas tecnológicos de la industria alimentaria.

Hace cientos, miles de años, que las personas añadimos sustancias naturales a los alimentos (sal, azúcar, vinagre, etc.) para mejorar su conservación, alargando su vida útil. Hoy en día, los aditivos alimentarios no sólo se utilizan para la conservación de los alimentos, sino también para mantener su aspecto, sabor, textura, frescura, salubridad, e incluso su valor nutritivo. La demanda de la industria es creciente ya que cada vez hay más alimentos procesados en supermercados y tiendas de conveniencia.

El sector de la alimentación está sujeto a innovar constantemente para satisfacer la evolución en los cada vez más exigentes requerimientos de los consumidores.  Los cambios en los últimos 20 años han supuesto una revolución en la tecnología alimentaria (“food tech”). Los alimentos saludables con “añadidos” (omega3, calcio, etc.) han dado impulso a una nueva generación de consumidores ávidos de soluciones saludables, con una demanda creciente de productos “clean label”.